La historia de amor entre Santos y Uribe
Por: Contrapunto
Los hechos que causaron la ruptura de la relación entre Santos y Uribe

Desde la llegada de Juan Manuel Santos a la Casa de Nariño, la relación aparentemente inquebrantable que él tenía con su predecesor Álvaro Uribe Vélez fue cambiando, a tal punto, que en la actualidad Uribe es el referente más relevante de la oposición. ¿Cómo y por qué cambió la amistad entre Santos y Uribe?

  1. La llegada de Santos al gobierno de Uribe


Juan Manuel Santos tomó posesión como ministro de defensa el 19 de julio del 2006, remplazando a Camilo Ospina, quien había ejercido ese puesto desde julio del 2005.

  2. La defensa de Uribe a Santos tras el bombardeo de Santa Rosa de Sucumbíos:

Debido al bombardeo en territorio ecuatoriano, en el que murió Raúl Reyes, la justicia de ese país expidió una orden de captura contra Juan Manuel Santos. Como consecuencia, Álvaro Uribe afirmó que no permitiría que Santos fuera capturado por la justicia ecuatoriana.


En declaraciones recogidas por la revista Semana Uribe recalcó que “el gobierno de Colombia no permitirá que toquen a Santos”.


El presidente ecuatoriano Rafael Correa solicitó a la Interpol que hiciera oficial dicha orden de captura, pero su petición fue rechazada. Finalmente, el 30 de agosto de 2010 la orden de captura contra Santos fue revocada.

  3. El coqueteo de Santos con la candidatura presidencial

Juan Manuel Santos sabía que en caso de que la re-relección de Álvaro Uribe fuera permitida por la Corte Constitucional él no tenía lugar para lanzarse como candidato.


Por eso, tras su salida del ministerio de Defensa Santos afirmó: “Lo he dicho muchas veces, si el Presidente decide no lanzarse a una nueva relección, yo seré candidato. Esta es la posición que he asumido”.


Asimismo le envió una carta al presidente en la que manifestaba su fidelidad hacia su proyecto: “Pasaré de ser ministro de defensa, a ser un simple, pero decidido, promotor de su causa. Me dedicaré a trabajar, trabajar y trabajar por la continuidad de la seguridad democrática de la que no podemos bajar la guardia”.


Como respuesta a las declaraciones de Santos, en una entrevista concedida a Radio Santa fe Uribe destacó la personalidad de su ex ministro de defensa pocos días antes de que la Corte Constitucional decidiera si se aprobaba o no la re-relección del presidente. “Tengo que decir varias cosas. Una sobre la competencia y la excelencia de Juan Manuel Santos. Yo ese testimonio lo tengo que dar ante mis compatriotas”.


Finalmente, el 26 de febrero de 2010 la Corte Constitucional declaró inconstitucional por vicios de forma y de fondo el referendo que buscaba una segunda relección de Álvaro Uribe.


Como consecuencia, Uribe decidió apoyar la candidatura presidencial de Juan Manuel Santos.


Juan Manuel Santos barrió en la segunda vuelta presidencial, derrotando por un amplio margen al candidato del Partido Verde Antanas Mockus. Santos obtuvo el 69%, frente al 27% de su rival.


  4. El malestar de Uribe con los nombramientos ministeriales de Santos

Incluso antes de que Santos asumiera la presidencia, Uribe se mostró incómodo por el nombramiento de varios funcionarios que habían hecho parte del gobierno de Pastrana, como Juan Camilo Restrepo, Juan Carlos Echeverry, María Ángela Holguín y Angelino Garzón. Además de nombrar a Germán Vargas Lleras (que antes había sido uribista y había terminado como opositor) como ministro del interior.

  5.El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela y Ecuador

Uribe había terminado su segundo período como presidente con las relaciones diplomáticas con Venezuela y Ecuador rotas. Sin embargo una de las primeras labores de Juan Manuel Santos como cabeza del ejecutivo fue restablecerlas.


El 10 de agosto de 2010, solo tres días después de asumir como presidente decidió recomponer las relaciones con su homólogo venezolano Hugo Chávez, después de que las relaciones se interrumpieran el 22 de julio del mismo año.


Posteriormente, el 26 de noviembre de 2010 Santos repitió la tarea hecha con Venezuela y tras una reunión con Rafael Correa, restituyó las relaciones con Ecuador, que se encontraban cortadas desde el bombardeo ejecutado por el ejército colombiano en territorio ecuatoriano el primero de marzo del 2008.


Uribe tomó estos actos como una afrenta hacia su legado y su forma de actuar, para él la ruptura de las relaciones con ambos países había sido un acto de defensa de la soberanía y de la dignidad del país. Sin embargo para Santos, era más importante recomponer relaciones con Chávez y Correa por la importancia estratégica y diplomática tanto de Ecuador como de Venezuela, además creía que la única forma posible para que Venezuela saldara una deuda con los empresarios colombianos, que hasta ese momento era aproximadamente de $800 USD, era precisamente restableciendo la actividad comercial.


  6. Ley de víctimas y reconocimiento del conflicto armado

La ley de víctimas, uno de los proyectos más importantes del gobierno Santos, en la cual estaba suscrita la reparación de víctimas del conflicto armado, no contó con la probación de Uribe, pues el expresidente quería que la norma no cobijara a las víctimas de agentes del Estado ocurridas durante sus dos períodos como mandatario.


Asimismo el gobierno Santos reconoció la existencia de un conflicto armado, reconocimiento que Uribe jamás había querido hacer. Frente a este hecho el exmandatario manifestó: “Se está dando una señal sumamente grave. El reconocimiento del conflicto es el principio de reconocimiento de legitimidad de los grupos armados”.

  7. Los actos de corrupción en el gobierno Uribe

El ‘destape’ de varios hechos de corrupción de entidades como el DAS, la DIAN, la DNE, el Ministerio de Agricultura o la salud pública, fueron tomados por Uribe como una persecución hacia su gobierno. “Un gobierno corrupto no deja una buena herencia, y nosotros dejamos una muy buena herencia” afirmó con vehemencia el expresidente.

  8. Las críticas de Uribe al porceso de paz

Desde que el gobierno de Santos confesó el inicio de una negociación de paz con las FARC, el más duro crítico de esta idea ha sido el propio Uribe, quien ha manifestado en repetidas oportunidades que “con terroristas no se negocia”, y que mientras el gobierno habla de paz la gente sufre por la inseguridad.


También ha insistido en que según él, la paz se puede alcanzar por otros caminos distintos a la negociación.

  El último asalto


En la asamblea del Partido de la U, lo más destacado fueron los cruces entre Santos y Uribe, sin embargo ninguno de los dos usó nombres propios para atacar a su adversario.


Uribe afirmó que para el gobierno “tiene más peso el diálogo con los terroristas que con los ciudadanos respetuosos de la ley”.


“No vengo a un pugilato como el rufián de la esquina a probar quien es el que manda en el barrio”, enfatizó Santos, quien además declaró que venía a la asamblea “sin odios ni resentimientos”.


Al parecer, el pulso por el dominio del Partido de la U lo está ganando Santos, pues la mayoría de parlamentarios apoyan los diálogos de paz que desarrolla el gobierno con las FARC. Del éxito o del fracaso de las negociaciones dependerá si Uribe vuelve a conquistar a los miembros del partido de la U, o si Santos logrará mantener la hegemonía sobre casi todos los partidos políticos que hacen parte del Congreso Nacional.