Presente y futuro de la industria militar colombiana
Por: Contrapunto
La industria militar nacional privada y pública

Del 31 de octubre al 2 de noviembre se llevó a cabo en Corferias la tercera edición de Expodefensa, un evento que agrupa a varias de las compañías militares, de armamento y de seguridad y defensa de todo el mundo.



La industria militar, así como de seguridad y defensa han crecido de manera considerable en nuestro país, muestra de esto es la importancia que ha tomado Expodefensa en tan pocos años. Empresas de Francia, Rumania, Corea, Israel, EE.UU, China, Brasil y 13 países más expusieron sus productos, servicios e innovaciones relacionadas con la tecnología militar y de defensa.



Pero la parte más destacada de esta feria es la participación considerable de la empresa nacional, tanto estatal como privada.

  Aviones, Buques y fusiles de exportación


A nivel estatal destacan tres emprendimientos, que en los últimos años han multiplicado su rendimiento e incluso están exportando productos a varios países de América Latina.



Indumil fue fundada en 1954 durante el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla, y en la actualidad fabrica fusiles Galil, subametralladoras, granadas, pistolas y morteros, además de explosivos y municiones. Es dependiente del Ministerio de Defensa, sin embargo posee un patrimonio autónomo y es una de las 100 empresas más grandes del país. En la actualidad exporta sus productos a países como Chile, Israel, Perú y México.


Fusil Galil Ace fabricado por Indumil. Foto: Indumil


La empresa más grande con respecto a la fabricación, remodelación y reparación de embarcaciones tanto militares como petroleras se llama Cotecmar, que nació en el año 2000 como resultado de la unión de esfuerzos entre el Ministerio de Defensa y la Armada Nacional. Empezó produciendo barcos remolcadores de bahías y orcas, y este año sacará de sus astilleros la primera patrulla oceánica llamada OPV. Ya tiene firmada la venta de algunas lanchas a Costa Rica y de patrulleras fluviales a Brasil, asimismo países como Perú, Jamaica y Trinidad y Tobago han mostrado interés en sus embarcaciones.



Por su parte CIAC (Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana) fue creada en 1956, también durante el gobierno de Rojas Pinilla, con la idea de reparar, hacer mantenimiento y crear nuevos sitios para la reparación de aviones. Posteriormente la CIAC inició la fabricación de aeronaves.


Avion de entrenamiento

T 90 Calima. Foto: Eltiempo.com



En los últimos meses ha entregado a la Fuerza Aérea Colombiana 10 aviones de entrenamiento militar T-90 Calima, todos hechos en Madrid, Cundinamarca y con mano de obra totalmente nacional, en los próximos meses entregará tres más y ha tenido acercamiento con gobiernos de otros países, que han mostrado su interés por adquirir estas naves.



También se encargan de hacerle mantenimiento a aviones como los Embraer T-27 y los Tucano, así como a los helicóptero Black Hawk, y se encuentran desarrollando un avión no tripulado parea realizar misiones de reconocimiento y vigilancia.



  Los emprendedores privados de la industria militar


De igual forma varios expositores privados nacionales mostraron sus productos en este encuentro, como Armor de Colombia, una compañía dedicada a blindar sobre todo automóviles y recintos, ofreciendo distintos productos de acuerdo a las necesidades de sus clientes, también produce chalecos antibalas. Exporta sus productos a más de 20 países en América, Asia, Europa y África.


Foto: Hunter Armor


Otra compañía que estuvo presente fue ITM de Colombia, que oferta simuladores militares y managment para empresas, entre otros servicios.

Por parte, Estrategia y Defensa es una compañía nacional que presta servicios de asesoría a gobiernos y empresas para optimizar su seguridad, a través de consultorías, capacitaciones y entrenamiento.



Blindex de Colombia es una de las mayores exportadoras de vehículos blindados a todo el mundo. Desde 1987 empezó a blindar todo tipo de autmóviles, lo que la hizo una de las pioneras en el país en emplear este método de protección. Según cifras oficiales de Estados Unidos, Blindex es el segundo proveedor del mundo de vehículos hacia zonas de conflicto.



Iocom es también una compañía colombiana que se encarga de distribuir productos de comunicación y ubicación tanto a civiles como a militares.

Delmyp, que tiene sus oficinas y plantas de fabricación en Bogotá, es una manufacturera de prendas militares que se encuentra en el mercado desde hace 25 años. Sus productos son utilizados por el ejército peruano o el israelí, las fuerzas militares y la policía colombiana también utilizan sus productos.



  La industria militar: preparándose para la paz


El ministro de defensa Juan Carlos Pinzón declaró que Colombia debe prepararse “para una paz que llegará por la razón o la fuerza”. Dado el escenario que plantea el ministro, según él, cada una de las fuerzas militares se encuentra realizando una tarea de transformación de sus funciones para cuando llegue el posconflicto.



La idea de transformar las fuerzas y los fabricantes de productos militares llega en un momento en el que la producción militar en Colombia pasa, probablemente, por su mejor etapa.



Indumil vendió el año pasado más de $240 millones de dólares, siendo el 2011 el año más rentable a lo largo de sus 58 años de historia; CIAC empezará a hacerle mantenimiento y a reparar aviones extranjeros, así como a trabajar en la producción de drones (aeronaves no tripuladas) y Cotecmar ya ha vendido varias de sus embarcaciones a otros países y espera que en el 2013 las ventas sigan aumentando.



Para Pinzón, la industria militar en Colombia tiene un “aspecto diferenciador” con respecto a los demás, y es precisamente que dichos productos son probados en el campo de batalla.



Sin embargo y a pesar del caso hipotético que el conflicto armado llegar a su fin en Colombia, varias fuentes oficiales no ven como una opción disminuir el pie de fuerza ni la inversión militar. Sino justamente como dijo el ministro Pinzón realizar un trabajo de transformación. Así las cosas, para muchos, una vez finalizado el conflicto, una parte del dinero que se invierte en este rubro podría ser destinado a otros fines, como educación, o salud. Pero primero, por supuesto habrá que esperar a ver si es posible que una guerra que lleva casi 50 años llegue a su “fin del fin” próximamente.