Minería ilegal desde el siglo XVI
Por: Laura Gómez
Minería ilegal, un fenómeno con 300 años de historia

La actividad minera en Colombia es bastante antigua, inclusive se han visto rasgos de ilegalidad desde el siglo XVI. Surge aproximadamente en 1500 en Antioquia, como una actividad de la colonia española que se caracterizaba por ser una institución más que todo esclavista, desconociendo desarrollos tecnológicos y obviando por completo el medio ambiente. De hecho los primeros esfuerzos colonizadores, así como los relatos más antiguos de los primeros europeos, estaban encaminados casi en su mayoría en llevar a España las riquezas que estaban por recoger, particularmente oro, plata y perlas.


En contraste con la sed de riqueza de los españoles, los aborígenes veían en estos metales una relación diferente estrechamente relacionada con rituales religiosos, "aunque no disponían para el trabajo sino de imperfectos instrumentos de piedra y de madera" escribe Vicente Restrepo en su libro Estudio sobre las minas de oro y plata en Colombia. Sin embargo, después de cinco siglos se siguen utilizando métodos rudimentarios de explotación donde personas que, al igual que en el siglo XVI, ignoran al Estado y sus regulaciones en busca de una promesa de riqueza y poder.


A su vez, existían pueblos de mineros como lo fue Buriticá en 1539, que según Valverde, un Teniente Fiscal de la época, afirmaba documentos oficiales que a pesar de que la ciudad tenía solo una mina, los mineros españoles extraían vorazmente el oro al punto de exterminar los indígenas. “Muy poco y caro, ningún interés tienen sino hacer trabajar a los indios y hacer sacar todo el oro y aunque sea con sangre y a costa de sus vidas” escribe el Teniente Velverde en un escrito de la época. En la actualidad, curiosamente, la posición oficial no ha cambiado radicalmente pues, según la Procuraduría General de la Nación, se considera minería ilegal cuando se violan los mecanismos que buscan proteger al trabajador y se utilizan niños en la extracción del mineral.


De la misma manera, existía alguna normatividad minera durante esta época, por ejemplo en 1504 se instauro el quinto real a la producción minera, que se constituía como un impuesto, que "cobraba en las casas de fundición, establecimientos instaurados por la corona como mecanismos de control sobre la producción y la circulación del oro" Cuenta María Mercedes Botero en su libro La ruta del oro, una economía primaria exportadora Antioquia 1850-1890.


Con la llegada de la independencia, y el comienzo del poder legislativo, en 1824 el Congreso expidió "la Ley sobre la exportación de frutos y producciones", la cual prohibió la exportación por los puertos del país de la plata en pasta y el oro en barra o polvo. Permitiendo esta solamente cuando el oro estuviera amonedado y se pagara el 3 por ciento de impuesto por su exportación escribe Maria Mercedes Botero. Esta medida, aunque fue un esfuerzo por lograr algún control sobre la producción minera, denota la debilidad institucional que hoy parece persistir, ya que no se estaba en capacidad de regular cada mina y cada producción. A pesar de la reglamentación adoptada, muchas veces las autoridades no tuvieron el control total de las exportaciones del oro debido a su gran valor y a la evasión del impuesto. Por lo mismo se tendió al contrabando.


En 1835, el periódico Antioqueño Constitucional en su editorial de mayo 17 de 1835 afirmó que todo el oro que se estaba explotando en el norte estaba siendo exportado clandestinamente.De acuerdo con la legislación vigente hoy en día en Colombia se explota ilegalmente un mineral cuando hay evasión fiscal en la actividad minera, si no se posee un titulo que le permita ser legal en la actividad y por último, si es explotado por algún grupo ilegal. Curiosamente las condiciones que se plantean para la formalización de la minería han cambiado de forma pero no de fondo.