Bogotá, la ciudad que no fue
Por: Susana del Mar Ramírez
Zonas que eran glamurosas y elegantes ahora son olvidadas y marginales

Bogotá con sus casi 500 años, es una de las aéreas metropolitanas de mayor crecimiento del país y de la región. Todos los bogotanos hemos sido testigos de su expansión territorial y demográfica en los últimos 100 años, y hemos evidenciado la forma en la que el centro financiero y de negocios pasó de estar en el centro de Bogotá, a estar en zonas como la 72 con 7ma, Santa Bárbara y la Av. calle 26. Zonas que anteriormente eran elegantes, costosas y distinguidas ahora están relegadas al olvido, como si hubieran sido marginales desde su construcción.




  La carrera 10: de distinguinda y financiera a olvidada y bloqueada

La carrera décima es el perfecto ejemplo para mostrar el fenómeno que ha sufrido la ciudad en términos de desplazamiento de los centros financieros de unas zonas a otras. La décima, que lamentablemente hoy asociamos con inseguridad, contaminación y edificios abandonados, fue la zona más exclusiva de Bogotá hace no más de 50 años.




Su construcción entre 1945 y 1960 fue todo un acontecimiento para los bogotanos, pues significó la entrada de la ciudad en la era de la modernización, con el levantamiento de importantes edificios de oficinas de grandes empresas, bancos, aseguradoras y gremios. Esta zona donde se encontraba la élite social y financiera, era vista en su época como la palanca para el desarrollo de la ciudad, cuando los capitalinos sentían que finalmente había llego la modernidad al país.

La situación de la décima hoy en día es totalmente diferente a la de ese entonces, con sus calles sucias e inseguras y sus edificios olvidados y semidestruidos, no refleja en nada lo que represento años atrás: avance, modernización, desarrollo y fuerza económica. Este fenómeno no sucede por mera coincidencia, sino que por el contrario se debe a todo un juego de factores demográficos y de movilidad, además de componentes históricos que entran a escena, transformando las dinámicas de zonificación de la ciudad.


  Cuando los ricos se van

El centro de las ciudades por lo general nace como el eje del desarrollo urbano, y, a medida que va tomando fuerza e importancia, surgen problemas de congestión, contaminación y en algunos casos inseguridad. Es precisamente en ese momento cuando las clases dirigentes deciden, echando mano de sus recursos económicos, irse a vivir a las afueras de la ciudad, para tener una vida más tranquila y de mejor calidad, ya que la capacidad de su bolsillo se los permite.


Esta situación se presentó en Londres tras el boom de la industrialización, y es algo que ocurre en muchas ciudades del mundo, siendo precisamente Bogotá una de las ciudades de la muestra. Teniendo en cuenta que para el caso bogotano, además de los problemas ya mencionados, se suma un factor histórico crucial; el bogotazo.



Londres 1900


Es así como tras esa oleada de violencia que azotó a la ciudad y que destruyó una buena parte de ella, las clases dirigentes empacaron sus maletas, abandonaron el centro y se trasladaron a otras zonas más tranquilas y menos congestionadas, como por ejemplo Chapinero. Y con estos desplazamientos de población comenzaron a surgir nuevos centros financieros y de negocios entorno a los diferentes asentamientos.




  La movilidad fallida

La movilidad en una ciudad es uno de los determinantes principales para explicar la manera en la que la gente se acomoda dentro de ella. En el caso de Bogotá, las vías y los sistemas de transporte influyeron drásticamente en el proceso de desplazamiento de los centros financieros.




Por una parte influyeron negativamente en la medida en que ante los graves problemas de movilidad de la ciudad, las clases dirigentes que comenzaron a desplazarse fuera del centro de la ciudad y generaron nuevos ejes de desarrollo comercial cerca a su lugar de vivienda, pues desplazarse todo los días hacia el congestionado centro, les tomaría mucho tiempo. Esto no era desde ningún punto de vista compatible con sus anhelos de mejora en la calidad de vida, que los habían impulsado inicialmente a abandonar el centro.


Sin embargo, cuando se cuenta con buena infraestructura vial y con un plan de movilidad indicado, surgen nuevos centros de desarrollo cerca de nuevas avenidas o proyectos viales. Como es el caso de la Av. Calle 26, que está impulsando de manera impresionante la actividad financiera y de negocios en la zona, además su cercanía al aeropuerto El Dorado la hace más atractiva y deseada para los empresarios.



  Hacia donde va Bogotá

Si bien es cierto que en Londres los centros financieros y de negocios comenzaron a desplazarse a otras zonas, dejando el centro olvidado. También es cierto que años después un grupo de personas propuso una iniciativa para retomar esa zona olvidada y volver a darle la importancia que años atrás había tenido.




Eso precisamente es lo que la alcaldía de Bogotá pretende hacer desde hace varios años con el Plan de Ordenamiento territorial, revitalizar el centro de la ciudad, para que vuelva a ser atractivo y memorable, no sólo por su legado histórico sino también por su relevancia económica dentro de la dinámica de la ciudad y del país. Sin embargo la solución de movilidad no está clara, el metro ligero no tiene estudios y la peatonalización del centro de la ciudad, aunque ha descontaminado el centro lo ha hecho aún menos accesible.