El futuro de las relaciones con Nicaragua ¿qué puede pasar?
Por: Contrapunto.co
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Las implicaciones de la posición del gobierno colombiano frente a la CIJ

La alocución presidencial con la que finalizó el turbulento 19 de noviembre de 2012, cuando las FARC decretaron el cese al fuego y la Corte Internacional de Justicia de la Haya falló reduciendo el territorio marítimo colombiano, se alejó de una tradición colombiana de apego ciego a las decisiones judiciales. El presidente calificó de erróneas las consideraciones de la Corte, sosteniendo adicionalmente, que cómo presidente de Colombia él tiene la obligación constitucional de defender la soberanía.


La posición del gobierno de Colombia significa un giro importante en política internacional por varias razones. En primer lugar la posición del país siempre había sido tímida, tratando de mostrar una imagen respetuosa de los tratados, sin proyectar fuerza y sin hacer valer sus posiciones regionales.


En lo que se refiere a proyección de fuerza, por primera vez en veinte años las Fuerzas Militares FFMM tienen un objetivo claro. En un hipotético uso de sus capacidades para ejercer soberanía y creando objetivos y escenarios que redirigen y permiten reinventar su razón de ser, más allá del conflicto interno.

El escenario que se genera ahora, con la posición oficial de Colombia, significa varios frentes que exigen, ahora más que nunca, una coordinación milimétrica entre diferentes entidades del Estado.


La Cancillería, por ejemplo, debe mantener una relación estable con los demás vecinos, con una firme determinación de mantener la soberanía y la paz, proyectando suficiente fuerza diplomática en Centroamérica de tal manera que las escaramuzas que se puedan presentar con Nicaragua no entierre a Colombia en el escenario internacional.


Así mismo, cada vez se va a hacer más relevante que la relación con Chávez se aleje de la política internacional, buscando que el proceso de paz sea una disculpa perfecta donde se logre comprometer a Venezuela a convertirse en un aliado para la paz interna de Colombia y no en un rival en su disputa territorial.


  La política interna, de la paz a la guerra ¿todos de acuerdo?

La coyuntura histórica de tener un trozo de territorio arrebatado en el escenario internacional por la CIJ, con un rechazo interno al fallo, genera una dinámica en la política interna colombiana donde todos los sectores tienen incentivos fuertes para no contrariar al presidente y secundar su decisión.


piedad cordoba


La izquierda mas recalcitrante, ferviente seguidora de los experimentos sociales de los países de izquierda de la región, pensará dos veces antes de apoyar públicamente a Ortega, o de rechazar la soberanía sobre un territorio que, ya sea de izquierda o de derecha, es colombiano.


El otro lado de la balanza política nacional, que es liderado por el ex presidente Uribe, tampoco puede ser ajeno a la pérdida de soberanía. En este caso particular los dos últimos ex presidentes tienen tanto involucramiento en este fallo y en cómo se afrontó. Así mismo, la queja de Uribe sobre las dificultades en seguridad toman un nuevo camino y una nueva perspectiva.



  Problemas de soberanía, el día a día en las islas

La dificultad más importante que va a afrontar la fuerza pública, más allá de tener que proyectar poderío militar va a radicar en la necesidad de proteger las aguas territoriales colombianas y los pescadores nacionales de la cotidianidad que implica el fallo de la Corte.


La subsistencia de miles de familias raizales depende en gran medida de la explotación de la pesca en aguas que ahora son consideradas como propias por los nicaragüenses, de esta manera es posible que la Armada Nacional vaya a necesitar destinar grandes cantidades de recursos sosteniendo un esfuerzo de protección de pescadores colombianos y expulsión de empresas pesqueras nicaragüenses.


Pescadores en San Andrés Foto El Universal



  El futuro político de Daniel Ortega

Si a Daniel Ortega le dijeran que una pluma es más poderosa que una espada estaría completamente de acuerdo. El fallo de la CIJ le brinda al dirigente centroamericano la excusa perfecta para alejarse de los escándalos de corrupción, de compra de votos y de deterioro del que se le acusa a su gobierno.


Daniel Ortega Foto: Costa Rica News


La posición de Colombia, sin embargo, le brinda la posibilidad para convertir la disputa territorial en un caballo de batalla permanente. Las disputas políticas internas podrán ser fácilmente opacadas por un barco pesquero protegido por la Armada colombiana, o una pequeña escaramuza de vez en cuando un barco de investigación científica o una licitación petrolera se atraviese en aguas territoriales colombianas.