Una pequeña ciudad africana que funciona de maravilla
Por: Marco Enrich
Una pequeña ciudad africana que funciona de maravilla
Para el resto de los que quieren seguir siendo pellizcados con impresiones de África, estas son mis primeras reflexiones sobre Cabo Verde, mas precisamente sobre Praia, la capital del país, ubicada en la isla de Sao Tiago.
En total son diez islas y cinco islotes en el medio del Atlántico a unos 500 km a occidente de Senegal. Por su naturaleza árida solo fueron importantes durante la época del trafico de esclavos cuando los barcos provenientes del Golfo de Guinea cargados de esclavos se abastecían y seguían para las plantaciones de caña y algodón de América. El resto del tiempo quedaron mas o menos olvidadas, por esto son tan fascinantes. Cada una de las islas de este archipiélago es distinta, hay planas y todas blancas, hay montañosas con valles verdes y hasta una que un solo grande cono volcánico aun encendido. Si tengo la oportunidad de conocerlas e vivirlas, les contaré aparte.



Cabo Verde


Praia es una ciudad de clima perfecto (25°C todo el año) y con 360 dias de sol... pues a veces aparecen neblinas húmedas del océano y otras arenosas del Sahara, pero el resto del tiempo, la brisa marina mantiene un clima de lo mas agradable. El paisaje urbano -por la aridez y por el uso indiscriminado del "bloque"de cemento parece un poco a Lima o Dakar, pero el sol, el calorcito y la gente, rápidamente hacen olvidar cualquier semblante limeño o senegalés. Pero lo increíble es, que Cabo Verde aun estando geográficamente en África, se siente como si fuera "Caribe" ---al igual que Haití se siente como "África en el Caribe".



Cabo Verde, montañas


Un país que vive de remesas desde Europa y USA (hay mas caboverdiano en el exterior que en las islas) y ahora de turismo ha logrado después de su independencia de Portugal (hace solo una generación) un sistema político que funciona y un sistema económico que alcanza a los pobres con buenos servicios públicos, optima educación y asistencia en salud digna de un país del primer mundo. No lo van a creer pero la ciudad es muy limpia, barren las calles --todas empedradas con cubitos de piedra negra que traen de los volcanes, y recogen la basura en camiones pequeños que llevan el mensaje: "se quer a vida facilitada faca a coisa acertada : pon la basura en sacos, ciérralos, y en el lugar y a la hora acordada, venimos por ellos..."

Un pequeño país de islas "echado pa'lante", que tiene mas de Suiza que de Guinea y mas de Santo Domingo que de Bissau... y que placer ser parte de este pequeño y desconocido éxito aunque sea solo por unas semanas.

Sin embargo en mis caminatas por las calles de Praia note aquí también los efectos visibles --en el boom inmobiliario, en la arquitectura ostentosa y uno que otro "Hummer", del trafico no tan lícito, pero como lo afirmó con orgullo un señor amable, funcionario de empresa eléctrica con el cual compartí una panca en un barrio popular viendo gente moviéndose por las calles, la corrupción a nivel publico y privado es "poca, muy poca". Esperemos que siga así...

El sábado fui al mercado a comprar unas hierbas para el dolor de espalda y una hierbatera querida me dio unas para hacer "tcha " que según ella cura de todo... A ver si funciona para la ciática. Pueden creer que el mercado era limpio y organizado y aunque había un pequeño edificio en donde vendían unos pescados exóticos de mil colores, morenas verdes y atunes de todo tamaño, los olores del conjunto a mediodía eran mas que aceptables y los colores absolutamente de película... muchos supermercados envidiarían esa presentación!

El viernes por la noche me llamó la atención una melodía que venia de unas calles mas alla del portón del hotel en donde me quedo: era música caboverdiana típica, al estilo morno como la que interpretaba Cesaria Evora, musica melancólica y apasionada que se siente como si fuera un maravilloso "tango africano". Los músicos -después descubrí eran todos diletantes que el fin de semanas tocan sobre esa terraza abierta a las brisas marinas para el deleite de algunos comensales de un restaurante abajo, tocaron muchas otras piezas deliciosas con un ritmo sutil pero cautivador y apasionante. La instrumentación era también muy original : guitaras, violín, bajo y mandolin... ninguna percusión... todavía suena en mi oído ese ritmo y esa melodía melancólica que llega tan profunda...

Pero, amigos el descubrimiento mas gratos y que le va a dar mucha envidia a quienes manejan en Bogota, en Praia no hay trafico, no hay motos ni Harleys, los taxis son pocos y... no hay busetas... los buses son modernos y tienen horario... no hay semáforos porque la gente maneja cuidándose y los cruces son "rond-point " rellenos de cactuses de distintas especies.... muy original y bello... Que delicia, la ciudad no hace ruido y deja que se escuchen las olas en la lejanía, los violines en las terrazas, los perros del vecindario y que huelan las flores de los cujíes...
En fin amigos, estas son mis primeras horas en una pequeña ciudad de Africa que funciona de maravilla!!!