Todas las fechas en las que el fin del mundo no llegó
Por: Contrapunto
Profecías mayas



Según los creyentes de una de las interpretaciones de las profecías mayas, el 21 de diciembre de este año nuestro mundo será víctima de un apocalipsis; del fin de los tiempos.



El origen de esta profecía se basa en una lápida descubierta en la década de los sesentas, en un sitio arqueológico conocido como “El Tortuguero”, ubicado en el estado mexicano de Tabasco.



La piedra, conocida como “La piedra del fin del mundo”, describe el regreso de un dios maya, al finalizar un periodo de 394 años. El año pasado un grupo de arqueólogos afirmó que hay otra inscripción con la misma fecha en otras ruinas mayas, ubicadas también en México.



Algunos expertos afirman que la fecha, en realidad corresponde al fin de un ciclo de 5.125 años de la “cuenta larga” maya en 3.114 antes de Cristo.



Ciertos creyentes en estas teorías se han preparado para este suceso, construyendo fuertes, acaparando alimentos, o curiosamente como hizo un ciudadano chino, que invirtió $160 mil USD en la construcción de un arca para protegerse de los efectos del cataclismo que afectaría a nuestro planeta en menos de un mes.



Sin embargo, Pablo Bernal Romero, investigador del Centro de Estudios Mayas de la UNAM afirma que la fecha no será el 21 sino el 23 de diciembre de este año.

Pero más allá de las creencias populares, un grupo de líderes mayas que se encuentran de visita en Cuba han negado que lo que viene se aun destino de muerte y destrucción.



María Faviana Cochoy Alva, Rosalina Tuyuc Velásquez y Pedro Celestino Yac Noc, afirmaron que a partir del 21 de diciembre no esperan el fin de los tiempos, sino simplemente “un nuevo caminar”, que cierra un ciclo maya de 400 años y que debe traer más armonía y entendimiento entre los seres humanos, la madre naturaleza y el universo.

  Otras fechas en las que 'el mundo se iba a acabar'
Cristianas anuncian el inicio del mundo para el 21 de mayo de 2011


Varias veces, sectas religiosas, visionarios o interpretadores de culturas antiguas han afirmado que nuestra civilización se encontraba ante la inminencia de su fin.


Desde 1900, se han vaticinado 14 fechas o años, como el último día o año de la humandidad.


La primera fue propuesta por el precusor de los Testigos de Jehova, Charles Tase Russell, quien afirmó en 1876 que 1914 iba a ser el fin de "los tiempos gentiles" y la llegada de Jesucristo.


En 1919 Albert Porta afirmó que el 17 de diciembre de ese año, un choque de seis planetas haría estallar el sol. Al no cumplirse su pronóstico, Porta perdió toda la credibilidad que poseía y pasó el resto de sus días trabajando en un diario.


En 1954 apareció una ama de casa estadounidense llamada Dorothy Martin afirmando haber recibido un mensaje de extraterrestres en el que afirmaban que el mundo se acabaría el 21 de diciembre de ese año. Sin embargo al no cumplirse lo afirmado por ella, Martin afirmó que no había ocurrido ningún cataclismo debido a que al aceptar ciertas exigencias que ella había impuesto a los creyentes en sus teorías, Dios había decidido salvar a la tierra.


El pastor John Hinkle afirmó que el 9 de junio de 1994 Dios iba a "arrancar el mal de este mundo" por medio de un cataclismo. Al fallar su apuesta Hinke afirmó que el 9 de junio era sólo el inicio de lo que estaba por venir, y que todo el proceso apocalíptico que estaba ocurriendo era imperceptible a la vista de los humanos.


Con la llegada del nuevo milenio, algunos temerosos afirmaron que efectos como el del "Y2K" (un problema informático) causaría el fin de nuestros días, empero el cambio de siglo no afectó de la manera que ellos esperaban a  nuestros sistemas eléctricos.


Richard Noon afirmó en su libro "5/5/2000-Hielo: El último desastre", que el 5 de mayo del 2000 Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Saturno y Júpiter se alinearían por primera vez en 6000 años, lo que ocasionaría un dramático aumento del hielo en el Polo Sur y como consecuencia nuestra raza se extinguiría.


Asimismo el locutor estadounidense de radio cristiana Harold Camping no ha pifiado una, ni dos,  sino tres veces el fin del mundo: el 21 de mayo de 1988; el 7 de septiembre de 1994 y el 21 de octubre del 2011, pero como era de esperarse ninguna de sus profecías se cumplió