El proceso de paz de Gustavo Rojas Pinilla
Por: Ricardo Acuña
El éxito y fracaso de un proceso en los años 50

El 13 de Junio de 1953, el entonces Teniente General Gustavo Rojas Pinilla sube al poder mediante un golpe de Estado que derroca al presidente conservador Laureano Gómez, quien se encontraba alejado del cargo debido a afecciones de salud y había designado a su ministro Roberto Urdaneta para ocuparlo. Rojas Pinilla contó con el apoyo tanto de liberales como de conservadores, quienes cansados del fenómeno de violencia generalizada por el que atravesaba el país, vieron en él la oportunidad de un cambio. Aunque Rojas Pinilla amnistió y firmó la paz con guerrillas liberales, la violencia no desapareció del todo sino que mutó hacia un conflicto con grupos guerrilleros de corte marxista-leninista en su eje, grupos que con el tiempo se fortalecieron y pasaron a ser los protagonistas principales de las etapas por venir del conflicto armado colombiano. ¿Por qué no se pudo consolidar una paz duradera?


  Los primeros actores del conflicto; liberales y conservadores

A partir de 1930, en Colombia se comenzaron a presentar nuevamente alteraciones del orden público y eventos violentos de carácter partidista. El conflicto armado entre los partidos Liberal y Conservador, que se creía sepultado con el fin de la Guerra de los Mil Días, retomó su intensidad pero sin el carácter formal de una guerra civil. La sucesión de poder entre partidos permitió que el gobierno de turno aprovechara toda la maquinaria estatal para reprimir al partido antagonista. Liberales y conservadores hacen de las suyas dentro de sus zonas de influencia. La sociedad colombiana poco a poco se va familiarizando con los continuos casos de desapariciones, violaciones, masacres, asesinatos y desplazamientos forzados que presentan diariamente los medios de comunicación. La tensión social y política finalmente estalla en una revuelta popular el 9 de Abril de 1948 con el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, día en el que para algunos historiadores inicia el período de conflicto conocido como La Violencia.




La renuncia del candidato liberal Darío Echandía a las elecciones presidenciales de 1949, argumentando falta de garantías para los dirigentes liberales, contribuye a que Laureano Gómez suba fácilmente al poder estabilizando la supremacía conservadora. Se intensifica la represión tanto urbana como rural por parte del Estado hacia quienes no comulgan con sus ideales políticos; la policía se politiza y actúa en conjunto con pájaros y chulavitas, alas paramilitares del Estado, para generar violencia de carácter político impunemente; la población se ve envuelta en una ola de inestabilidad e inseguridad que lleva a algunas facciones a tomar las armas con el fin de defenderse de quienes deberían velar por los derechos que le son violados. Nacen así guerrillas, contraguerrillas y grupos de toda índole que ven en la vía de las armas la única alternativa ante las represiones e injusticias del Estado; estos son los actores armados de esta fase primigenia del conflicto moderno.

  Rojas Pinilla y su proceso de paz

Al iniciar el gobierno militar, Rojas Pinilla impulsa inmediatamente un proceso de pacificación basado en la generación de amnistías a los grupos insurgentes que se desmovilizaran y entregaran las armas. Dicho proceso iría acompañado de una serie de subvenciones estatales que facilitarían la reintegración de los combatientes a la sociedad civil. El gobierno buscaba con esto poner fin de una vez por todas a la violencia bipartidista que tanto daño le había hecho a la sociedad y a la democracia colombiana. Se pretendía desmovilizar a todos los grupos armados en conflicto y propiciar el diálogo político como alternativa a la lucha armada. Por otra parte, los grupos insurgentes buscaban su plena integración a la sociedad colombiana, integración basada en la igualdad social y política fundamentada en el respeto de sus derechos y en la no discriminación por pertenecer al partido de la oposición. Pero si tanto el gobierno militar como los grupos insurgentes tenían los mismos objetivos sociales y políticos, ¿Por qué falló el proceso?

Una serie de factores determinaron la continuación del conflicto armado y el surgimiento de las guerrillas marxistas-leninistas que se convertirían en los principales actores del conflicto armado colombiano. En primer lugar, las subvenciones estatales que acompañaron al proceso de pacificación fueron en muchos casos insuficientes e intermitentes por lo que no tuvieron el efecto redistributivo deseado. Aunque se ha argumentado que los crecientes niveles de desigualdad y de pobreza, sumados al abandono estatal en algunas regiones del país se constituyeron como el combustible que perpetuó la lucha armada, hubo otros factores que mantuvieron a los grupos liberales y los transformaron, por medio de un adoctrinamiento del Partido Comunista, quien se vio excluido de la política nacional. Además, desde el primer momento, el gobierno declaró ilegales a las guerrillas comunistas por lo que estas quedaban excluidas de cualquier tipo de amnistía o acuerdo de paz.

El asesinato de líderes guerrilleros que habían firmado la paz con el gobierno, como el de Guadalupe Salcedo ocurrido en Bogotá en 1957, generó un ambiente de desconfianza que hizo que varios grupos permanecieran en la clandestinidad. Estas guerrillas se replegaron a zonas en las que el Estado estaba ausente, creando las llamadas Repúblicas Independientes, fortines de donde más adelante saldrían grupos como las FARC. Sin embargo, el gobierno de Rojas Pinilla le dio un giro radical al conflicto armado ya que atenuó de manera considerable su carácter partidista y de manera indirecta sentó las bases para la creación del Frente Nacional.