El árbol de la discordia que paralizó la 26 en Bogotá
Por: Martín Rivera Alzate
¿Qué está pasando en la Calle 26 con Carrera 7ª?
El índice de espacio público en Bogotá es preocupantemente bajo; mientras la Organización Mundial para la Salud (OMS) le recomienda a los centros urbanos ofrecer un mínimo de 10m2 de espacio público por habitante, en la capital del país la oferta es de 4m2. Más preocupante aún, es el hecho que no hay una política clara destinada a aumentar esa área y garantizar una mejoría en la calidad de vida de los habitantes capitalinos.

Actualmente, el corredor de la Calle 26 entre Carreras 7ª y 3ª se está convirtiendo en un elefante blanco para el desarrollo de la ciudad. Una discordia entre habitantes y entidades del distrito conllevó a que el Consejo de Estado frenara la construcción de uno de los proyectos más ambiciosos de diseño urbano en Bogotá de las últimas décadas: la conexión peatonal entre el Parque de la Independencia con la Biblioteca Nacional y el Museo de Arte Moderno de Bogotá. El Parque Bicentenario.

Antes de entrar en los detalles, vale la pena contextualizar los hechos para entender las consecuencias. Siendo Rafael Reyes Presidente de la República en 1910, quiso mostrar la modernidad organizando una feria agrícola. Para este fin se construyeron cuatro pabellones y tres quioscos en una de las zonas más promisorias de la ciudad, ubicado en el norte del entonces casco urbano en cercanías al bosque de San Diego.

Eventualmente este lugar se conoció como el Parque de la Independencia, pero con el impulso modernista del alcalde Fernando Mazuera Villegas y siguiendo órdenes de Gustavo Rojas Pinilla, en la década del cincuenta, cortaron buena parte de este espacio verde para construir la Avenida El Dorado (Calle 26). Único corredor que conecta el oriente de la ciudad con el occidente de extremo a extremo. En 1970 fue construido el proyecto de Rogelio Salmona “Torres del Parque”, que eventualmente fue declarado patrimonio cultural y dentro de su área de impacto está el parque, por lo que no se puede intervenir sin los permisos previos.

En 2006 se decidió que se podrían conectar de nuevo los costados norte y sur de la Calle 26. ¿Cómo? Mediante un corredor peatonal por encima de la vía. La idea cogió fuerza aprovechando que se iba a intervenir el corredor vial para la construcción de la Fase III de TransMilenio. Fue tal el impulso, que se escogió a Rogelio Salmona como el arquitecto idóneo para diseñar este proyecto. Para evitar futuras intervenciones en las obras nuevas, se decidió que los interventores de TransMilenio fueran quienes ejecutaran el proyecto.

Con la muerte de Salmona se contrató a Camilo Santamaría para que continuara el proyecto, pero finalmente en 2010 fue el arquitecto barranquillero, ganador del premio en la categoría de Diseño Urbano y Paisaje en la X Bienal de Arquitectura Venecia, Giancarlo Mazzanti quien diseñó la versión final. El área actual del Parque de la Independencia es de 31.277m2 y su propuesta, ofrece un área de 10.393m2. En esa última versión, se decidió afectar 143 árboles (de los 1507 que tiene censados la Secretaría de Ambiente y el Jardín Botánico) que estaban ubicados en el Parque de la Independencia. 143 razones que generaron la discordia entre entidades del Distrito y la ciudadanía.