David Luna: El populismo es muy rentable desde el punto de vista electoral
Por: Contrapunto
Entrevistas Contrapunto


ContraPunto: ¿Cómo es el balance de la ciudad después de 14 meses de gobierno de Gustavo Petro?



David Luna Sánchez: La corrupción es igual de dañina a la improvisación y lo que estamos viviendo en estos momentos en Bogotá lamentablemente es el resultado de una campaña improvisada y un gobierno que está improvisando. La improvisación es el resultado de un gobierno de anuncios, de un gobierno que no obtiene resultados. Entonces yo veo a la ciudad por un muy mal camino. Perdió su norte hace 5 años, pero se está profundizando la crisis de una manera dramática.



Quienes están saliendo damnificados de esta improvisación, contrario a lo que se piensa en la calle, son los más pobres. La operación de los jardines sociales; mamás que no pueden llevar a los niños a un jardín social, entonces no pueden salir a trabajar oportunamente. Se están viendo afectadas las personas que querían tener en algún momento de su vida una casa propia y vemos que en materia de vivienda las cifras son dramáticas. Estamos viendo con preocupación que en el proyecto de comedores comunitarios –que beneficia a los más necesitados- se está desarticulando y por supuesto.



Nos hace preocuparnos como ciudadanos y además lanzar mensajes que no tienen intención distinta a advertir los errores técnicos porque estamos en una alcaldía que apenas lleva un año. Al llevar apenas un año hay tiempo más que suficiente para reaccionar, tomar los correctivos para enderezar el camino que permita demostrar ejecutorias.



CP: ¿Cómo ve la discusión que hay entre Distrito y Nación, actualmente, sobre el desarrollo de Vivienda de Interés Prioritario en el Centro Ampliado de Bogotá?



DLS: No hay fórmulas únicas. Yo creo que Bogotá, ante la ausencia de suelo en primer lugar tiene renovar urbanamente y no hay necesidad ni siquiera que pensar en el centro de la ciudad. Yo lo propuse desde hace muchos años, acá hay un cuadrante que está rodeado por transporte público, que sería un cuadrante que fácilmente en la ciudad podríamos estar construyendo en altura 200.000 viviendas. Este cuadrante está ubicado entre la Calle 80 y la Calle 72, entre la Avenida Caracas y la NQS. Ese proceso de renovación urbana se puede hacer ahí, pero se puede hacer en otros sitios de la ciudad. Con claridad y sobre todo con efectividad.



Lo único que estamos viendo hoy es lo mismo que estamos viendo en todos los temas; pugnas políticas. Entre el gobierno nacional y el Distrito o en su defecto entre el Distrito con otros actores. Si usted analiza, todos los temas tienen la misma controversia. Entonces es muy complejo para la ciudad, por que no se está construyendo sino que se está destruyendo. Tampoco se ha pensado de manera estructural, desde el punto de vista de cómo poder utilizar zonas que se impacten. Acá no podemos caer en el debate populista de si se debe o no hacer vivienda de interés social cerca a los desarrollos de nivel socioeconómico alto; claro que se debe hacer. Pero llevamos un año y medio en esa discusión y lo que hemos visto es que las cifras no aumentan.



Al día de hoy se han hecho tres mil trescientas y pico viviendas y la cifra a entregar anualmente, para cumplir con la meta de 70.000 viviendas al año, es de 17.000. La pregunta es cómo vamos a lograr que eso se resuelva y no hay, al parecer, nada distinto a una pugna entre dos actores que es, vuelvo y repito, una pugna política que no le resuelve nada al ciudadano que está sin techo.



CP: ¿La Alta Consejería para Bogotá fue una decisión acertada por parte del Gobierno Nacional para la relación política entre los dos actores?



DLS: Yo estoy absolutamente convencido que al presidente Santos le interesa que a Bogotá le vaya bien. Lo ha demostrado con hechos no solamente con los recursos para el plan de movilidad, sino que adicionalmente ha hecho esfuerzos desde el punto de vista estructural para ayudar en algunos proyectos como el del agua o con la vivienda y uno muy importante con el de la seguridad.



La Alta Consejería para Bogotá no es nueva. En el gobierno del presidente Samper hubo Alta Consejería para Bogotá y se mantuvo durante un tiempo en el gobierno del presidente Pastrana. El presidente Santos ha señalado que lo que quiere es tener buenas relaciones. Entre otras porque acá está concentrado un alto porcentaje de la población, pero adicionalmente el 26% del PIB del país y el 50% del recaudo de los impuestos. Entonces es necesario que las cosas funcionen y vayan por buen camino.



¿Que si la relación política se va a enturbiar o no? Pues eso depende de la habilidad de la administración distrital en entender que hay unos proyectos que por más allá que tengan recursos del orden nacional, son unos proyectos de la ciudad. Por ejemplo, no entiendo como insisten en una opción distinta a la construcción de la ALO. 



Una avenida que está diseñada hace más de 25 años y que tiene por primera vez todos los predios adquiridos, es indispensable para ayudar a la movilidad entre el sur y el norte y además respeta todos los requisitos ambientales a tal punto que se modificaron el diseño de los puentes. Hay una disputa política, por que lo que se está lanzando es un mensaje político.



CP: ¿Si el presidente Santos le ofreciera ser al Alto Consejero para Bogotá, lo aceptaría?



DLS: No, bajo ninguna circunstancia por dos razones. La primera por que estuve ya en el gobierno del presidente Santos. Quedé muy agradecido con él y con el ministro Pardo por haberme dado la oportunidad de estar en el ejecutivo. En segundo lugar, porqué renuncié básicamente con el ánimo de poder volver a hablar como un actor ciudadano y como un actor independiente sobre temas que hay que aplaudirle a la administración y sobe temas que hay que criticarle.



CP: ¿Su proyección política al corto y mediano plazo está pensada en el ámbito nacional o local?



DLS: En el inmediato plazo, como lo dice mi perfil en las redes sociales, soy un ciudadano más interesado en que al país le vaya bien y que Bogotá logre salir adelante. 



Me voy a dedicar a eso. Llevo 19 años sin parar. Fui miembro de una junta de acción comunal, edil, dos veces concejal, representante a la Cámara, candidato a la Alcaldía, Viceministro de asuntos laborales y nunca en mi vida había tenido un espacio de tiempo para pensar, para oír de manera más concentrada a los ciudadanos, para recorrer la ciudad y el país. Así que en este corto plazo estoy dedicado a eso.



En el mediano plazo, no descarto ninguna posibilidad electoral o no electoral. Hay elecciones al Congreso el próximo año, están las elecciones de Bogotá en tres años. A mi lo que me gusta es lo que pasa en esta ciudad y poder aportar. Pero por ahora no tengo ninguna aspiración.



CP: Fue un rumor durante las últimas elecciones locales que la no alianza entre usted, Gina Parody y Carlos Fernando Galán fortaleció la elección de Petro. ¿Comparte esa posición?



DLS: Esa tesis tiene un sustento tan liviano como salir a decir que Peñalosa perdió en dos oportunidades la Alcaldía de Bogotá contra la izquierda porque tenía el apoyo de Uribe. Esas tesis siempre buscan la responsabilidad en otra persona o siempre buscan la responsabilidad en otro fenómeno. Acá lo único cierto es que la izquierda lleva gobernando esta ciudad 9 años y la va a seguir gobernando si no hay propuestas que sean verdaderamente claras y contundentes respecto a cómo acabar con la pobreza. Seguimos teniendo un número importante por debajo de la línea de indigencia y seguimos teniendo a personas por debajo de la línea de pobreza.



La ciudad tiene que lograr el equilibrio para que un gobierno, no solamente conocedor de la ciudad sino un gobierno verdaderamente progresista que piense en las personas que están por debajo de la línea de pobreza pero también que piense en los sectores y las personas que están generando el empleo y que están generando la riqueza. Una ciudad como Bogotá no puede caer en lo que el alcalde está buscando hace tiempos y es generar una lucha entre ricos y pobres. Una ciudad merece un equilibrio en su inversión para lograr acabar con la pobreza y para generar riqueza.



Entonces esas tesis políticas pues lo que buscan es decir por qué perdimos. ¿Entonces, porqué perdió Juan Lozano con Lucho Garzón? ¿Por qué Peñalosa estaba apoyando a Juan Lozano? O ¿Por qué perdió Peñalosa con Moreno? ¿Por qué a Peñalosa lo apoyaba Uribe? o, ¿por qué volvió a perder Peñalosa con Petro? Peñalosa y todos los que nos hemos planteado una propuesta electoral hemos salido derrotados porque hay una tesis que ha venido generando mayor impacto en la sociedad y esa tesis es la de la izquierda que yo no comparto y que creo que ha sido muy dañina para la ciudad. Pero de una u otra manera a la ciudadanía le ha gustado y los ha mantenido en el poder.



CP: Pero entonces, bajo esa idea, ¿cómo explica que Aurelio Suárez, el otro candidato de la izquierda, obtuviera una votación tan baja?



DLS: Simplemente porqué Gustavo Petro tenía un reconocimiento del 70% y Aurelio Suárez del 0%. Además él representaba a una corriente ideológicamente legítima que respeto profundamente pero que creo le ha hecho un daño a Bogotá inmenso. Repito, el populismo es muy rentable desde el punto de vista electoral.



CP: ¿Qué voces activas ve usted en el Concejo de la ciudad?



DLS: He visto importantes debates durante los últimos días de Juan Carlos Flórez, Miguel Uribe, de María Victoria Vargas, Antonio Sanguino. Incluso oí, pese a ser Progresista, un debate interesante a Angélica Lozano. También de concejales que han tenido una gran tradición en la Corporación opinando sobre temas puntuales y coyunturales. Omar Mejía, Jorge Durán, Álvaro Argote.



Quienes somos enamorados de la ciudad seguimos esos debates, pero al ciudadano común y corriente si nadie se lo cuenta, nunca se va a interesar ni nunca se va a enterar. Por eso es que vemos recientemente algo que no se ve recurrentemente en la ciudad; protesta ciudadana porque los padres no tienen el jardín para los niños. Protesta ciudadana, porque el convenio con el colegio privado no se hizo a tiempo. Protesta ciudadana porque la valorización llegó por encima de lo que se estaba pensando pero la obra no se ve. Esa protesta ciudadana no tienen hilos conductores ni mucho menos personas que las recojan y ayuden a entenderlas. Ahí está el problema.



CP: ¿Cómo ve la elección de María Clara Name como presidenta del Concejo teniendo en cuenta la influencia qué ella puede tener en la ciudad?



DLS: La concejal Name tiene una oportunidad histórica. Primero porque es mujer, segundo porqué es joven y tercero porque pertenece a un partido que no es mayoritario en el Concejo. Eso claramente demuestra que tiene una oportunidad para actuar brindándole garantías a todas las fuerzas políticas. Si ustedes recuerdan, antes de la Constitución de 1991, los concejos eran ad honorem básicamente porque se dedicaban única y exclusivamente porqué se dedicaban a hacer control político. Después tuvieron una remuneración que yo creo que es sana, básicamente porqué su labor ya era de tiempo completo. Además se les sumó la labor normativa. La más importante de las labores, necesariamente es la del control político.



Entonces ella tiene esa responsabilidad naturalmente grande. Vuelvo y repito, brindar garantías, actuar con independencia y garantizarle a la ciudad el control político. Además de esas labores, la presidencia tiene una muy importante que es la administrativa. Desde la segunda administración del alcalde Mockus, los concejales, afortunadamente, dejaron de realizar cualquier tipo de contratación. Hoy en día hay un fondo que está adscrito a la Secretaría de Hacienda. Lo único que necesita un presidente es que haya garantías y elementos para los ciudadanos, redes sociales, pagina Web, transmisiones en vivo de las sesiones, garantizar entrada a las veedurías y para los concejales que haya un norte. Ella tiene una oportunidad muy grande que no puede desaprovechar. No recuerdo personas con semejante juventud, que hayan tenido en sus manos esa dignidad, así que esperamos que le vaya bien.



CP: Si usted se lanzara a la Alcaldía de Bogotá, otra vez, ¿quién votaría por usted?



DLS: No tengo medido eso, motivo por lo cual le voy a contestar con el corazón, más que con la razón. Yo quisiera que por David Luna, no solo para la Alcaldía sino siempre, votara un ciudadano primero que le gusta que le rindan cuentas. En segundo lugar un ciudadano que en vez de restar le guste sumar. Yo nos soy una persona que cree que a través de la política debe generarse un fraccionamiento en la sociedad sino por el contrario debe entenderse que una sociedad solidaria crece mucho más rápido que una sociedad enfrentada. En tercer lugar me parece que tiene que ser un ciudadano que claramente sea crítico, un ciudadano que diga “voté por Luna y lo está siendo bien y llama la atención”.



CP: ¿A quién le gustaría ver como próximo alcalde?



DLS: Hubo un alcalde que hace poco contestó en una entrevista a la pregunta: “¿Alcalde, que fue lo más difícil de su gobierno?”, “el primer año”, respondió. “¿Por qué?” “Porque fue el tiempo que me demoré en entender a Bogotá”. Los últimos tres alcaldes, Garzón, Moreno y Petro, son personas que fueron elegidas sin conocimiento alguno sobre la ciudad. Yo quiero que el próximo alcalde de la ciudad que el día que se siente en el Palacio Liévano sepa perfectamente cuáles son las decisiones que debe tomar para volver a encaminar esta ciudad hacia el progreso y por su puesto a la construcción colectiva.



CP: Entonces ese candidato debe tomar aspectos de las campañas que han sido victoriosas en las últimas tres elecciones ¿no cree?



DLS: ¡Total! Claro que tiene que entender que la agenda de la izquierda tiene temas muy positivos y tiene temas muy valiosos y además tiene temas muy atractivos desde el punto de vista electoral. Mire yo creo que la labor de los comedores comunitarios es una importante labor que yo no entiendo cómo una persona que dice llamarse de izquierda los esté desmontando. Yo creo que lo que se hizo desde el punto de vista estructural con jardines sociales en las administraciones pasadas fortaleciéndolos y ampliándole los cupos ha sido importante y no entiendo cómo los están deshabilitando.



CP: ¿Está de acuerdo con la reelección para alcaldes?



DLS: Si hay reelección para presidente, debe haber reelección para alcaldes. Eso no tiene vuelta de hoja.



CP: ¿Y segunda vuelta?



DLS: Estoy absolutamente de acuerdo con la segunda vuelta. Es más, le voy a confesar una infidencia. En alguna reunión yo le dije a Juan Lozano –quien quiere mucho a Bogotá- “usted como líder del Partido de la U, debería tramitar una segunda vuelta en Bogotá” y el senador Lozano, tengo entendido, que va a presentar un proyecto en estos días sobre este particular y claro que tiene que haber una segunda vuelta.