El asunto Snowden se interpone entre Rusia y Estados Unidos
Por: Rodrigo Fernández El País
Rusia deja entrever sus diferencias con Estados Unidos

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reconocido que Edward Snowden, el exinformático de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense permanece en la zona de tránsito del aeropuerto moscovita de Sheremétievo desde el domingo, cuando llegó procedente de Hong Kong. “El señor Snowden efectivamente llegó a Moscú. Para nosotros esto fue totalmente inesperado. Llegó como pasajero en tránsito. No necesita visado ni otros documentos, tiene derecho a comprar un pasaje y volar adonde quiera”, dijo Putin desde Finlandia, donde está en visita oficial. Y agregó: “Él no cruzó la frontera, por eso no necesita visado. Cualquier crítica hacia Rusia son desvaríos y tonterías”.

Putin, según la agencia rusa RIA, también declaró que el filtrador “es una persona libre” y que “cuanto más rápido elija su destino final, mejor será para nosotros y para él”. Aseguró, además, que los servicios secretos rusos “nunca han trabajado con el señor Snowden ni lo hacen hoy”. El dirigente ruso dio a entender que difícilmente Washington contará con la colaboración de Moscú en este asunto: “Assange [el fundador de Wikileaks] y Snowden se consideran defensores de los derechos humanos que luchan por la divulgación de la información. Preguntaos: ¿Hay que entregar a esa gente para que sea encarcelada? En cualquier caso, preferiría no ocuparme de este tipo de cosas, porque es lo mismo que trasquilar a un cerdo: mucho chillido y poco pelo”.

EE UU había manifestado su esperanza de que el Kremlin estudiara todas las posibilidades para entregar al filtrador, con el fin de que este pudiera comparecer ante la justicia norteamericana, mientras algunos parlamentarios estadounidenses mostraron su malestar por el hecho de que Moscú hubiera permitido su entrada como pasajero en tránsito. “Solo podemos entregar a ciudadanos extranjeros a aquellos países con los que tenemos los correspondientes tratados de extradición de criminales. (...) Con EE UU no tenemos tal tratado”, insistió Putin.

El secretario de Estado John Kerry, suavizando algo el tono, pidió desde Arabia Saudí que el Kremlin extradite al filtrador. “No queremos confrontaciones, no estamos dando órdenes a nadie, simplemente pedimos una actuación dentro de unos procedimientos que no pueden ser más normales”. Kerry apeló al principio de reciprocidad al recordarle a Moscú que en los últimos dos años extraditó a siete rusos reclamados por Moscú.

Algunas horas antes de las declaraciones de Putin, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, también había rechazado de plano los ataques contra Rusia por el caso Snowden, aunque se había abstenido de aclarar si se encontraba en territorio ruso. “Consideramos absolutamente infundados e inaceptables los intentos de acusar a la parte rusa de violar las leyes de EE UU y participar poco menos que en un complot, lo que, por si fuera poco, va unido a amenazas en contra nuestra”, afirmó el ministro, que debe encontrarse con el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, dentro de dos semanas en Brunei, en una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).

Lavrov y Putin tienen formalmente razón: la policía rusa no tiene derecho a detener a Snowden puesto que este, aunque se encuentre en Sheremiétevo, técnicamente no está en territorio ruso puesto que no ha abandonado la zona internacional del aeropuerto moscovita.

Snowden, exempleado de la compañía subcontratada por la NSA, está acusado de traición por Estados Unidos, que ha emitido una orden de captura en su contra. El informático, de 30 años, reveló un masivo programa de espionaje de Internet y de llamadas telefónicas de los gobiernos norteamericano y británico. Ahora las autoridades estadounidenses no saben con certeza cuánto material secreto tiene Snowden en su poder. Creen que al menos lleva consigo cuatro ordenadores portátiles y varios discos duros. Todo un botín para los rusos.

Nadie sabe cuáles son los planes de Snowden ni cuándo piensa volar ni a qué país. Todos los intentos que han hecho los numerosos periodistas que están a la caza, no han dado resultado. Como Julian Assange ha dicho que Wikileaks ha pedido asilo político para Snowden en varios países, algunos piensan que este está esperando simplemente que le lleguen todas las respuestas para decidir qué hacer.

En un principio, se especuló con que Snowden iba a viajar primero a Cuba, para ir desde allí a Venezuela o a Ecuador. Finalmente ha sido el Gobierno de Quito quien ha reconocido que el exinformático solicitó asilo en el país andino y que la solicitud se está considerando seriamente. Ecuador es la opción más plausible si se tiene en cuenta que su Gobierno alberga a Assange en su Embajada de Londres desde hace un año. El fundador de Wikileaks se refugió allí después de que Reino Unido autorizara su extradición a Suecia para ser procesado por violación.

  EEUU acusa a China y a Rusia por no ayudar en la captura de Snowden

El embrollo sobre el paradero de Edward Snowden , el extécnico de la CIA cuyas filtraciones han dejado al descubierto los programas de espionaje de EEUU , está derivando hacia conflicto diplomático.

La Administración Obama, cuyo Departamento de Estado exige su detención y extradición a EEUU, ha puesto en el centro de la diana a China y a Rusia . El primero por permitir lo que considera su huída de Hong Kong y el segundo por facilitar, teóricamente, que Snowden pise su suelo sin poner pega alguna.

China ha salido al paso de las críticas estadounidenses y cree "infundadas" las acusaciones de Washington de que Pekín ayudó al extécnico a huir de Hong Kong, según un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying. "No es razonable por parte de Estados Unidos cuestionar la gestión de Hong Kong de sus asuntos de acuerdo a la ley", se ha quejado.


"NO HA CRUZADO LA FRONTERA RUSA"


Las autoridades rusas habían optado hasta este martes por el silencio absoluto en torno al caso, hasta el punto de que todas las informaciones que se filtraron partían de fuentes anónimas. "Esperamos que el Gobierno ruso revise todas las opciones disponibles para expulsar a Snowden de vuelta a Estados Unidos", dijo ayer el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Hoy, sin embargo, ese silencio se ha roto. El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha negado que su Gobierno tenga alguna responsabilidad en los intentos de huida del estadounidense Edward Snowden ya que, pese a haber aterrizado en el aeropuerto de Moscú, "no ha cruzado la frontera rusa".

"Ha elegido por su cuenta el itinerario", ha abundado Lavrov, que ha apuntado que su Gobierno se enteró de las intenciones de Snowden a través de los medios. El jefe de la diplomacia de Rusia, que ha ha comparecido este martes en rueda de prensa junto a su homólogo argelino, ha advertido de que los "intentos" de "culpar" a Moscú por colaborar con Snowden son "completamente infundados e inaceptables". El extécnico "no ha cruzado la frontera rusa", ha apostillado Lavrov.

Estados Unidos no tiene tratado de extradición con Rusia, por lo que el Gobierno ruso "no tiene ninguna obligación legal de entregar a Snowden", indicó a Efe la experta en asilo y derecho internacional Karen Musalo, profesora de la Universidad de Hastings en San Francisco (California).


Para el abogado y analista legal de la cadena CNN Jeffrey Toobin, este caso "no se trata de la petición de extradición de EE.UU., sino de si estos países quieren realmente entregarlo".
"Esto es mucho más un asunto político y diplomático que uno legal", aseguró Toobin, al recordar que si fuera un caso ordinario, Snowden "necesitaría un pasaporte para moverse".

Hoy se cumplen dos días desde que se informó de la llegada de Snowden al aeropuerto moscovita de Sheremétyevo en un vuelo procedente de Hong Kong.


En medio de este lío diplomático, el extécnico de la CIA ha solicitado asilo político en Ecuador. El presidente del país, Rafael Correa, avanzó a través de su cuenta en Twitter que el país decidirá "con absoluta soberanía" sobre la petición de asilo de Snowden.