La infraestructura verde
Por: Kimmel Chamat*
http://www.laciudadverde.org
La nueva tendencia para mitigar el impacto de la infraestructura urbana.

El desarrollo urbano que se practica actualmente en nuestras ciudades destruye las funciones ecológicas que permiten atenuar las inundaciones y conservar la calidad del agua. Sin embargo, hay un nuevo concepto de desarrollo urbano que propone un nuevo enfoque para recuperarlas: la infraestructura verde.


Las superficies impermeables de la ciudad (calles, andenes, edificaciones) alteran el ciclo natural del agua: impiden el almacenamiento de agua en los suelos, disminuyen la recarga de las fuentes de aguas subterráneas y aumentan dramáticamente la velocidad y el volumen del agua que llega a los ríos después de una tormenta. Además, el tráfico vehicular genera contaminación por metales pesados y residuos derivados del petróleo. Accidentes y derrames, además de basuras, se convierten en contaminación adicional que es arrastrada hacia los cuerpos de agua.


Fuente: La Ciudad Verde


Estas alteraciones en la cantidad y calidad del agua tienen efectos negativos sobre el medio ambiente y los asentamientos humanos. La urbanización descontrolada genera erosión, degradación de ríos y humedales, intoxicación de la vida acuática, reducción de la biodiversidad, mayores costos en el tratamiento del agua potable, aumento de los caudales máximos durante las épocas de lluvia, y perdidas económicas por tragedias invernales, sequías y por la reducción de actividades como la pesca.


Para atender estos problemas, el concepto de infraestructura verde para el manejo sostenible del agua lluvia en la ciudad se origina a mediados de los años noventa. El objetivo es mitigar los efectos negativos del desarrollo urbano sobre el recurso hídrico, especialmente el aumento de las inundaciones y el deterioro de la calidad del agua. En Estados Unidos se conoce como Desarrollo de Bajo Impacto (Low Impact Development), en Europa como Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (Sustainable Urban Drainage Systems) y en Australia como Diseño Urbano Sensible al Agua (Water Sensitive Urban Design).


Este es un nuevo concepto de infraestructura que busca restaurar el ciclo hidrológico natural previo a la urbanización, incorporando ecosistemas dispersos en el entorno urbano diseñados para remover los contaminantes en la fuente y disminuir el volumen y la velocidad de las crecientes. La infraestructura verde reconoce la necesidad de incorporar los sistemas naturales y la biodiversidad en el diseño y planificación urbana, no como un elemento prescindible o accesorio, sino como un componente esencial que estructura la forma urbana, mejora la calidad paisajística de la ciudad y protege el recurso más valioso: el agua.


La infraestructura verde se propone como un sistema híbrido que integra los ecosistemas como complemento de la infraestructura de drenaje tradicional basada en estructuras de concreto. En la escala de la ciudad, la infraestructura verde se refiere al mosaico de zonas naturales que proporcionan hábitat, protección contra inundaciones, purificación del agua y el aire, además de oportunidades de recreación.


Todos los espacios de la ciudad pueden diseñarse como infraestructura verde. En los parques y espacios abiertos pueden integrarse estanques y humedales artificiales conectados a la red de drenaje tradicional que retienen y purifican el agua, reduciendo los caudales máximos y el riesgo de inundaciones. En las calles y andenes, tener zonas verdes con vegetación nativa, árboles saludables y suelos mejorados ayuda a interceptar el agua lluvia antes de que llegue a la red de drenaje, descomponiendo los contaminantes y activando los procesos naturales de infiltración del agua en el suelo, evaporación y transpiración de la vegetación . En las edificaciones, la infraestructura verde puede integrarse a manera de cubiertas y muros verdes que favorecen la biodiversidad, o tanques de almacenamiento de agua lluvia que reducen la demanda de agua potable.


La sumatoria de pequeñas y medianas infraestructuras verdes dispersas por toda la ciudad resulta más efectiva para el control de inundaciones y la protección del agua que grandes infraestructuras de concreto, ya que manejan la contaminación en la fuente y dispersan el exceso de agua a través del paisaje, restaurando el ciclo hidrológico natural.


Los beneficios de la infraestructura verde son ampliamente reconocidos y muchas ciudades avanzan en su implementación como medida de adaptación al cambio climático. Uno de los ejemplos más significativos a nivel mundial es la ciudad de Portland, Oregon, Estados Unidos, donde el programa de infraestructura verde para el manejo del agua lluvia ha contribuido a restaurar la población del salmón Coho, al tiempo que mejora la habitabilidad de los barrios, la movilidad en bicicleta y el entorno peatonal. Portland estima que su inversión de 9 millones de dólares en infraestructura verde ha ahorrado 224 millones en costos de mantenimiento y reparación del sistema de alcantarillado combinado (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), 2010).


En Colombia, el proyecto de Parque del río Medellín representa una oportunidad para integrar la infraestructura verde en la ciudad como parte integral del proyecto de recuperación urbana, de manera que se mejore de manera simultánea el espacio público, la calidad del agua y la biodiversidad. Además, la Secretaría de Ambiente de Bogotá ha desarrollado en 2011 un valioso documento técnico para la adopción de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible en el Plan de Ordenamiento Zonal del norte de la ciudad.


Las predicciones del cambio climático para Colombia anuncian inviernos y veranos más extremos, con lluvias más intensas y sequias más prolongadas durante los fenómenos de El Niño y La Niña. El país enfrenta el doble desafío de proteger su riqueza hídrica y adaptar sus ciudades a un clima que se prevé más variable e intenso. Para esto, la infraestructura verde es una estrategia esencial de adaptación.



*Kimmel Chamat es Arquitecto y Magíster en Arquitectura Sostenible. Actualmente cursa un doctorado en Planeamiento Urbano y Regional en la Universidad de la Florida en Gainesville. Es Becario Fulbright Líderes Afrodescendientes.