Lo que no se dice de los piratas somalíes: pesca europea ilegal y residuos nucleares
Por: Contrapunto.co
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La pesca ilegal española, el comienzo de los piratas somalíes


Economist.com

Foto: periodistadigital.com, elclarin


Cuando se trata de dar buenas noticias nadie escatima esfuerzos, la Oficina Marítima Internacional (IMB por sus siglas en inglés) reportó que los ataques de piratas somalíes se han reducido casi dos tercios desde finales del año pasado. En el pico de la crisis a principios de 2009 había casi un ataque diario en algún navío de carga en la zona.




Las razones explicadas por IMB que dan cuenta del descenso de los ataques incluyen la incorporación de guardias fuertemente armados en los buques de carga, el despliegue masivo de buques de guerra procedente de Europa y operaciones militares de Kenia y Estados Unidos.


Sin embargo existe otra explicación que ha venido tomando fuerza, donde se asegura que los piratas están esperando que pase la temporada de tormentas, mientras aprovechan para reabastecerse y cobrar los rescates por los barcos que tienen secuestrados (que suman 188 tripulantes de 11 buques retenidos).


Estos piratas, a pesar de tener un lucrativo negocio, son relativamente recientes, tienen menos de una década. Su origen se explica adelante, su relación con las pesqueras ilegales europeas y los vertimientos nucleares, que tienen a algunas aldeas pesqueras somalíes con tasas de hasta 40% de cáncer.



  El comienzo de la piratería somalí a finales de los 90 y los piratas europeos



Fuente: http://estudiossinfronteras.org/toxic-somalia



La guerra civil Somalí, que terminó con una dictadura de más de tres décadas, sumió al país en una profunda depresión y vacío de poder. El gobierno de Mohamed Siad fue derrocado por milicias y tribus armadas, que estaban provistas de armamento por los gobiernos de Libia y Etiopía.


Con el desmoronamiento del Estado el control de las fronteras y de las zonas marítimas exclusivas de Somalia prácticamente desapareció. Este vacío de poder fue aprovechado por empresas pesqueras francesas y españolas que vieron una oportunidad enorme de pesca no controlada ya que habían desaparecido los guarda costas, la armada y cualquier autoridad nacional capaz de protestar internacionalmente.


Las costas somalíes pronto encontraron nuevos pretendientes, con la llegada de multinacionales asiáticas y europeas que comenzaron un vertimiento ilegal de desechos tóxicos, de metales pesados y radioactivos.


La pesca indiscriminada e ilegal, así como los nuevos problemas de salud de la población limitaron la cantidad de recursos pesqueros de las poblaciones costeras somalíes, reduciendo su capacidad de pesca sustancialmente.


La influencia de los desechos tóxicos se hizo evidente con el tsunami de 2004 que llevó a las playas miles de recipientes abiertos de residuos nucleares y químicos. En algunas aldeas el problema es tan significativo que se ha registrado una incidencia de cáncer de hasta un 40%.


A pesar de quejas internacionales la ONU archivó los casos así como se negó a proferir acciones o programas para evitar la pesca masiva y el vertimiento ilegal.


  De guardacostas voluntarios a piratas insaciables

Los pescadores somalíes, sin Estado a quien acudir, se agremiaron en lo que llamaron el Cuerpo de Guardacostas Voluntarios de Somalia, quienes comenzaron ahuyentando tanto a los buques pesqueros europeos cómo a los barcos que llegaban a botar basura tóxica y radioactiva.


Los guardacostas voluntarios estaban mal aprovisionados y no seguían ningún protocolo estatal de conducta, haciendo que su trabajo se volviera más sanguinario y más lucrativo, secuestrando barcos pesqueros y de basura, pidiendo rescates a las multinacionales pesqueras ilegales.


Dada su actividad ilegal, estos rescates nunca fueron reportados internacionalmente, sin embargo lograron deshacerse de los invasores europeos, aprendiendo a tomar rehenes y pedir amplias sumas de dinero por su rescate.




El paso de asaltar barcos pesqueros ilegales a buques de carga (que nada tienen que ver con la pesca y el vertimiento de residuos) hizo el secuestro más lucrativo, así como llamó la atención de la comunidad internacional llevando a la guerra que el mundo occidental declaró a la piratería.